¿Confunden los gays deseo con amor?
Tener a alguien que pueda ver más allá del físico no es algo sencillo. El ambiente gay se encuentra plagado de amores idealizados e inexistentes. El amor se ha vuelto una mercancía para buscar el mejor cuerpo, rostro o carro. ¿En realidad sabemos amar?
Reflexionando sobre el deseo surgieron dudas sobre el amor, y es que actualmente es común que se confunda amor con deseo, ya que los dos son igual de fuertes, pero no son lo mismo.
Amar es algo más complejo y completo que se ha ido perdiendo en enredos sociales que dictan un tipo de amor romántico, idealizado y casi absurdo o inexistente. Un amor que ata, cela, duele, lastima, coarta, limita y es egoísta. ¿Cuántas veces no hemos escuchado que si duele el amor es bueno o si hay celos es por amor?
Pero no es eso. El verdadero amor debe ser libre, respetando el espacio del otr@ sin caer en la frialdad o el olvido. Debe confiar y evitar el miedo, debe hablar y crear vínculos que mantengan activa la comunicación para funcionar mejor.
Y es que además el amor se ha vuelto una mercancía: un buscar al/la más desead@, el que mejor cuerpo tiene, al/la más inteligente, el que trae el mejor carro, la mujer más exitosa y delgada. El ver qué se obtiene evitando el riesgo y dar de más.
Entonces parece que sólo buscamos compañías, un producto del cual sentirnos orgullosos y que es reemplazable en cuanto se acaba la emoción efímera o se rozan sentimientos que no son permitidos sentir y entonces vivimos a medias.
El amor para mi es una magia que no se siente con cualquiera, una chispa que enciende un mar de emociones, algo que se da en un instante y se construye con tiempo, paciencia y confianza. Se engrandece y desarrolla con la comunicación.
El amor apoya, el amor busca la equidad y la igualdad, la exploración de sueños mutuos y de cada integrante.
Sí, busco un amor sano, que no dependa, que se atreva a construir más que palabras, más que sueños sin sustento. Quiero a alguien que pueda ver más que un físico, que se de la oportunidad de explorar mi interior y se deje profundizar, que no tema sentir, me gustaría alguien que crea en la reciprocidad y en el poder de un abrazo, una mirada, alguien que repare en los detalles y logre sacar a flote la inevitable cotidianeidad y la costumbre.
Sé que el amor existe, pero también sé que en medio de tantas personas no es tan fácil toparlo, y que las experiencias que se viven, buenas o malas, nos dan forma a las relaciones que queremos, nos enseñan algo.
Porque no creo en el amor del que todos hablan, del que tiene que doler siempre, porque no soy masoquista y creo que nacimos para buscar la felicidad. No quiero un top model no es concurso de belleza, no quiero mentiras ni palabras, no quiero amores de segunda que se oculten, que evadan sus sentimientos, que escondan las palabras.
No quiero amores de segunda que eviten la libertad, que agachen la mirada y que vivan sin sueños, sin rumbo.
Quizá todos buscamos eso, pero el cómo lo buscamos es lo que marcará la diferencia, que tanto profundizamos y qué es lo que queremos. Cuestionar lo que es el amor y atrevernos a arriesgar tomando en cuenta que todos somos distintos y así serán las historias que vivamos de encanto y desencanto.
Atrévete a amar, atrévete a ir más lejos.
Fuente: Luis Miguel Bernal



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