Sexo: hacer el amor o tener placer por cinco minutos
Sin lugar a dudas, en esta nueva generación de la que formamos parte, parece preocuparnos y mucho nuestra salud y nuestro estado físico
Salvando la frivolidad que nos caracteriza, no solo nos preocupamos por lo estético, parece que realmente nos importa nuestra salud, ya que prestamos mas atención, a lo que consumimos, trata de fumar menos, nos alimentamos sano y bien, tomamos horribles gaseosas con sabor a metal, por el simple hecho de cuidar nuestra figura, o comemos barras de cereales sin sabor a nada para tener energías.
Como el sexo forma parte de nuestra vida, también volcamos nuestra cultura pro-salud en la cama, a la hora de tener sexo Express con un desconocido, prestamos atención a la higiene, tratamos de evitar situaciones de riesgo y por supuesto usamos preservativos y lubricantes para cuidar nuestra salud. A primera vista, parece genial ya que cuidamos nuestra salud y nuestro cuerpo; pero ¿Pero que pasa con nuestros sentimientos? Que tal si tenemos la oportunidad de conocer un poco mas a nuestro amante de una hora y no podemos evitar sentir algo mas que una atracción física.
Entonces ¿Cómo protegemos nuestro corazón de que no salga lastimado? ¿Se puede tener sexo usando solamente nuestro cuerpo sin que nuestra cabeza o nuestro corazón se involucren?
Si el preservativo sirve para proteger nuestra salud, pero no existe aun el preservativo que proteja nuestro corazón…
Cuando tenemos solo una cama ¿El sexo siempre es seguro? Es tiempo de enfriar nuestros sentimientos, de desconectar nuestra cabeza y dejarnos llevar solo por la atracción física. Pero de hacerlo ¿No seriamos solo animales que necesitan saciar un instinto?.
Si bien podemos cruzarnos con algunas personas que con tal de tener sexo, pueden dibujarnos una historia maravillosa, o que aseguran buscar desesperadamente el amor; por supuesto que todos esos cuentos chinos y deseos de romance salen de su organismo junto con la ultima gota de semen.
Pero no siempre se trata de victimas y villanos que solo nos usan, nosotros sabemos lo que tenemos y queremos creer y lo que no. No mentirnos a nosotros mismos, saber hasta donde entregar, y hasta donde podemos entregar son buenas claves.
Saber cual es el momento propicio para tener sexo, estar seguros que nuestra búsqueda no esconde una sensación de vació y soledad que necesitamos llenar con cinco minutos de placer.
Saber que el sexo tiene que ser solo sexo, el amor va a ser amor, y si nuestra salud no esta en riesgo pero si nuestros sentimientos, entender que es mejor aguantar las ganas o simplemente “autosatisfacer” nuestros deseos, para no solo proteger nuestro cuerpo con un preservativo, si no también, nuestro corazón.
Fuente: Sentido G

Escribe un comentario