El amor desde un corazón gay
Aunque a escala global los homosexuales son cada vez más tolerados, la integración todavía no es suficiente para tener un impacto en la vida personal todavía hoy, y a pesar de los enormes cambios producidos en las costumbres, miles de personas, varones y mujeres, viven este combate interior, la contradicción entre lo que deberían ser y lo que verdaderamente quieren. Y no son unos pocos: de acuerdo con las estadísticas mundiales, la población homo y bisexual representa entre 5 y 8 por ciento de cada sociedad.
¿Desviación o destino? Quienes militan en las filas de la causa gay prefieren no entrar en esta polémica: la sexualidad, afirman, no es un tema de elección. Nadie elige ser gay o heterosexual. Hay muchas teorías que intentan explicar sin éxito los perfiles de la sexualidad. Algunas hablan de un gen, otras de un fenómeno cultural, otras lo abordan desde una estructura familiar de padre ausente y madre sobreprotectora – y otros tratan el tema como si fuera una enfermedad.
La gente, se añade, se enferma por el desacuerdo entre lo que debe sentir y lo que siente, no por lo que en realidad sea.
Lo que sigue son historias de vida, de varones y mujeres que intentan encontrar el amor. Pero antes convengamos en que, si para cualquier heterosexual mantener felizmente una pareja es tarea difícil, todo va a ser mucho mas complicado cuando el amor tiene que vérselas con un mundo abiertamente hostil.
Todo empieza el día en que el chavo o la chava se da cuenta de que siente cosas por las personas equivocadas. Héctor C., que hoy tiene 26 años y es un arquitecto, dice que no es fácil ser adolescente gay. Él lo supo desde siempre pero no pudo hablarlo con nadie hasta que entró a la universidad.
Este proceso del darse cuenta tiene sus rodeos. Las más de las veces se da en medio de una gran confusión. Para algunos significó intentos más o menos frustrantes de relaciones heterosexuales que llegaron hasta el casamiento; para otros fue mantenerse en la más llana castidad en una edad en que todos comienzan sus experiencias sexuales. Pero así como la definición de la propia sexualidad es un proceso, también lo es la aceptación por parte de los padres y familiares. A muchos hijos les llevó años encontrar el momento y la forma de poder contárselos.
La experiencia argentina
En Argentina, existen archivos de jóvenes homosexuales, chicas y chicos que llaman desesperados para pedir ayuda. En efecto, en la Comunidad Homosexual Argentina, la CHA, se guardan casos de llamados angustiosos de adolescentes de 15 ó 16 años que habían dormido varios días en la calle tras ser sacados a golpes de la casa por el padre o el hermano mayor. Pero hoy, cuando existe en la sociedad un mayor conocimiento del tema y menores prejuicios, los padres suelen también tener una actitud más comprensiva.
La odisea del encuentro
La calle es un lugar peligroso, como lo demuestran, en sus distintas épocas los asesinatos de Passolini y de Gianni Versace. En Buenos Aires, los circuitos de encuentro incluyen bares, entidades de la comunidad gay-lésbica, líneas telefónicas, sitios Web y avisos en las revistas. Pero para muchos, esto constituye una invitación al no compromiso. Sobre todo entre los jóvenes.
Tras larga experiencia clínica en la atención de pacientes gays y lesbianas. La psicóloga argentina Isabel Boschi, directora del Instituto de Sexología del Desarrollo, describe así los avatares de las parejas que eligen para el amor a alguien del mismo sexo:
“La pareja, la discoteca, los amigos, además de muchas agrupaciones gay-lésbicas, actúan como grupos de contención y afecto ante la intolerancia de gente homofóbica. Tal injusta discriminación no es obstáculo para que muchas lesbianas y gays armen parejas estables, críen hijos de sus relaciones anteriores, compartan las vicisitudes de la vida y emprendan con deseo y compañerismo sus proyectos de pareja. Las personas más lúcidas deben intentar repetidamente una reflexión ética que los y las afirme como individuos, refuerce los encajes psico-afectivos sexuales de la pareja y los prepare para defender su derecho a vivir plenamente su orientación sexual ante la sociedad”.
Fuente: SentidoG



Fabuloso , me siento identificado con muchas cosas de las que has dicho, para mi mi gran salvacion fue Internet, vi que no era el unico, y poco a poco me fui aceptando hasta el dia de hoy que estoy por un nuevo camino, es cierto que no esta todo solucionado, pero ahi vamos poco a poco dando pasitos, que sin darme cuenta me hacen avanzar mucho.